"CAPOTE"

 

Este capote del que hablo es del maestro Ruiz Miguel, sí señores, un pedazo de “Capote”, que sin ser de percal ni de estar debidamente plegado y guardado en el faldón va a todas partes con el maestro, no requiere cepillado de púas ni rociado de vinagre para quitar la sangre, y menos almidonado para que esté acicalado para una nueva lidia. 

<Este “Capote” del maestro es el acompañante, el amigo, el verdadero subalterno de lujo, que sin parecerlo está atento a un quite si fuera necesario. Este “Capote” no actúa en plazas de primera ante ganaderías de lujo, y menos antes esos morlacos de finas agujas y extrema bravura a los que el maestro Ruiz Miguel está acostumbrado a pasarse muy cerquita de la cintura, …aunque la verdad es que uno nunca termina por acostumbrarse y menos cuando el toro no acaba de pasar nunca y que aunque le propine un lento y largo, larguísimo derechazo ó natural nunca ve el rabo pasar. 



    ¡ Capoteeeeee ¡ y allá viene corriendo ladrando y moviendo la cola al grito de su amo, pero no viene de la sombra de un árbol ni un sillón de enea que el aire mueve suave en la sombra del porche, no, el perro viene del cercado por dónde deambula bajo el sol de la mañana los becerros atento al maestro abrir el portalón con el todo terreno repleto de balas de alfalfa, para repartir estirado por los cercados haciendo sonar el claxon y que los becerros entienden como si fuera la hora del desayuno.

Y lo cuento porque yo lo he vivido sentado frente al volante siguiendo las instrucciones del maestro a su señal de, para, adelante, mientras él se subía y bajaba esparciendo entre los becerros y las vacas la alfalfa, y lo cuento porque a mí, aficionado taurino, que no torero, sentí que me podía bajar algo por la pernilera mientras abría y cerraba el primer portalón ante las atentas miradas de tantas vacas y becerros, yo lo sentí, el maestro lo vio, las vacas y becerros lo intuyeron y “Capote” el perro que lidera el escalafón en la finca “El Algarrobo” se rió por lo bajini viendo tanta cagalitis.  

“Capote”, como peón de confianza anduvo cerca, atento a cualquier imprevisto, incluso a modo de buen capotero se avalanzó raudo y sin miedo a un becerro que hizo ademán de arrancarse. “Capote” intervino poniendo paz entre becerros que se peleaban mordiéndoles en las canillas, “Capote” anduvo entre los toros con paso firme y altanero como si hiciera el más prometedor de los paseillos, “Capote” es el subalterno de lujo de Ruiz Miguel en sus menesteres como ganadero. 

Hoy “Capote” está atento al televisor moviendo la cola mientras Canal Sur emite las novilladas concurso para las figuras taurinas del mañana, y allí su amigo, su maestro, narra lo que acontece en el ruedo entre los niños de las escuelas andaluzas que sueñan con ser toreros, y hoy capote manda en El Algarrobo, hoy “Capote” es el dueño, ……. ”Capote”, el perro torero. 

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© "los barrios" 11/03//2007 todos los derechos reservados